El proyecto tuvo como objetivo regular las temperaturas de verano trabajando con el clima y las cualidades intrínsecas del edificio. Una campaña de monitoreo de dos semanas, realizada en febrero, nos permitió conocer mejor la envolvente del edificio y sirvió de base para calibrar un modelo térmodinámico. El modelo alcanzó una precisión del 83–96 %, proporcionando una base fiable para simular la envolvente y extrapolar datos climáticos a las condiciones de verano. En la situación actual, con el edificio vacío y las ventanas cerradas, las temperaturas superan los 30°C día y noche durante todos los meses de verano.
Sin embargo, el estudio demostró que la mampostería espesa de la Villa, sus ventanas operables y sus protecciones solares ya ofrecen un valioso potencial para moderar la temperatura, siempre que se operen adecuadamente. La combinación de un manejo adecuado de las ventanas con medidas de adaptación sencillas (persianas exteriores, mosquiteros, contraventanas existentes y cortinas) redujo significativamente la temperatura interior. Ventiladores también pueden complementar reduciendo la sensación térmica. Esta manera de actuar logró eliminar casi por completo el calor, alcanzándose los 27°C en el interior solo en algunas tardes, sin necesidad de aire acondicionado.
Referencia
Mediciones de temperatura
Calibración del modelo térmico
Temperaturas en verano
Reducción progresiva del calor
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0
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1
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2
-
3
-
4
-
5
1- Estado actual, vacío, con las ventanas cerradas
2- Estado actual, ocupado, con uso mínimo de ventanas y persianas
3- Estado actual, uso optimizado de ventanas y persianas
4- Intervenciones mínimas (agregado de aislación bajo el techo y persianas exteriores)
5- Agregado de ventilación en el ático
6- Agregado de ventiladores