En el clima subtropical de Buenos Aires, el sol pega con mucha fuerza durante los meses de verano, lo que puede agregar mucho calor a cualquier espacio interior. En una oficina densa, las ganancias de calor internas son elevadas, y el principal requerimiento energético es el aire acondicionado (en algunos edificios durante todo el año), por lo cual la carga solar tiene que ser evitada a toda costa. Se ha dimensionado con precisión un balcón alrededor del perímetro del edificio para bloquear los ángulos solares altos en el piso inferior; también se agregó protección vertical para bloquear los ángulos solares bajos de la mañana temprano y de tarde a la tarde. Se optimizó la porosidad por orientación para controlar el sol, el deslumbramiento y mantener niveles de luz natural adecuados. La presencia del balcón permite además una mejor apertura de las ventanas para que corra el aire de día y ventilar de noche. El cielorraso de todos los niveles se dejó expuesto para que la estructura de hormigón provea su inercia térmica y regule eficazmente las temperaturas de manera natural. Como resultado, el tiempo en el que edificio puede funcionar sin el uso de equipamiento mecánico se duplicó y la energía necesaria para refrescar el edificio se redujo a la mitad.
Radiación solar incidente en superficies vidriadas
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0
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50
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100
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150
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200
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250
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300
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350
Detalle de radiación solar por fachada
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0
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50
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100
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150
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200
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250
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300
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350
Radiación solar incidente en las superficies vidriadas antes y después de la intervención.
Tiempo en confort en modo pasivo
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-7
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-6
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-5
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-4
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-3
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0
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+3
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+4
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+5
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+6
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+7