El clima de Seul es bastante extremo, con inviernos muy fríos (promedio de -2ºC en enero) y veranos muy calurosos (promedio de 29ºC en agosto). Además, la sensación de calor se intensifica ya que la humedad es muy elevada. Para poder lidiar con estas condiciones, el edificio tiene que ser muy resiliente: las cuatro partes del programa se ubican una en cada lado, alrededor de un patio con un techo operable. Esto genera un edificio compacto durante el invierno, con un espacio cerrado templado, y un edificio poroso durante el verano, con plantas poco profundas para poder ventilar fácilmente. El patio funciona como espacio semi-exterior apaciguando las condiciones extremas del exterior.
Dominar las fuentes de calor principales -las ganancias solares y las ganancias de calor internas (por personas, luz, y equipos)- y combinarlas adecuadamente es fundamental para minimizar el consumo energético. En este caso, la estrategia consistió en acoplar la distribución del programa diverso con una exposición solar adecuada.
Los inviernos son muy soleados, lo que permite beneficiar de los aportes de calor solar.
Para dominar el frío, el proyecto se cierra y se vuelve compacto, generando buffers térmicos. Estos espacios intermedios colectan el calor solar y el calor remanente de los espacios interiores, alcanzando una temperatura superior a la exterior.
En verano, la ventilación natural puede ayudar a desplazar el calor y refrescar a los ocupantes. Los espacios intermedios se abren para maximizar la pérdida de calor, aportar sombra, y generar una ventilación cruzada. El patio se convierte en un espacio abierto, parcialmente en sombra, y parcialmente protegido de la lluvia.
Radiación solar incidente
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0
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140
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280
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420
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560
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700
La radiación solar representa el calor solar que recibe cada superficie acristalada a lo largo del año. Cada fachada recibe la radiación de forma diferente en función de la orientación y de las obstrucciones del contexto.
Balance termodinámico
Thermodynamic balance between internal gains and solar gains